jueves, 10 de mayo de 2018


  Capitulo.-8
  El testamento de Sam.

  A la diez de la mañana, el cuarteto que sin Don Patrocinio formamos, estábamos en la mesa redonda de la sala de vídeo conferencias dispuestos a devorarnos los 55 folios del informe preliminar realizado por Don Sam Casablanca Falsificador.
  Hemos llegado al acuerdo, en un principio, de leerlos de una sola vez, aunque tardemos varios días, pero consultado Don Jeremías, ha sido de nuevo, el funcionario que en su día fue y ha dicho que no es poco que leamos como mucho cinco folios por día, pues además hay que analizarlos debidamente y los demás hemos aplaudido su idea en lo concerniente al trabajo a realizar, creo que algunos ya, hasta la cara se les está poniendo de funcionario, pero hemos dicho por mayoría que no, que esto hay que desenredarlo cuanto antes, por lo tanto leeremos los que cada día podamos y cuantos más mejor. Por sorteo el primer turno para esta lectura y su análisis le ha correspondido a Don Zacarías, que comenzó de forma inmediata.
  INFORMACIÓN PREVIA PRACTICADA A Don JEREMÍAS PELOTARI TOCADOR.
  Practicada por el inspector de servicios D. Sam Casablanca Falsificador, designado por el Gerente de Salud Gatuna de Área de Gatola, en relación con la responsabilidad en que pudiera haber incurrido D. Jeremías Pelotari tocador telefonista de uno de los Centros de Salud Gatuna de Gatola.
  1.- Antecedentes:
  El día 11 de abril de 2012 el Gerente de Emergencias Sanitarias para Gatos de Castilla y León, remitió un escrito a la Gerencia de Atención Primaria para Gatos de Gatola en el que denunciaba que el día 4 del presente mes de abril sobre las tres horas treinta y ocho minutos, hubo una llamada del Centro de Emergencias Sanitarias Gatunas a uno de los Centros de Salud para Gatos de Gatola que no fue debidamente atendido por Don Jeremías Pelotari Tocador, telefonista de turno. Según el mencionado escrito, el citado telefonista se negó a pasar una llamada a uno de los tres Chamanes de guardia, argumentando que, según él, uno de ellos estaba ocupado y dos estaban durmiendo y fuera de turno y posteriormente tampoco contestó debidamente las reiteradas preguntas del mencionado Centro de Emergencias Gatunas acerca de si se estaba o no atendiendo la urgencia comunicada, ni que finalmente la misma se hubiera cumplimentado, identificándose ante el Centro de Emergencias como “Am Brosio”.
  El 20 de abril de 2012 el Gerente de Atención Primaria de Gatola remitió escrito al Coordinador del E.A.P.G. del Centro Gatuno donde el citado telefonista presta servicios para que a la mayor brevedad, se remitiera informe pormenorizado sobre lo acaecido en la madrugada del día 4 de abril según denuncia del Servicio de Emergencias Gatunas anteriormente citado.
  El día 26 de abril de 2012 D. Jeremías Pelotari Tocador, en contestación al escrito anterior, remite, a su vez, otro escrito, en el que no contesta a lo solicitado por su superior, sino que además y de forma improcedente, exige, a su vez, lo que este le demanda, a saber, un informe de los hechos de los que él mismo es protagonista.
  Con fechas de 4 de mayo y 8 de junio, por parte de la Gerencia de Atención Primaria en asuntos de Gatos, se vuelve a requerir de forma reiterada a D. Jeremías Pelotari Tocador, información sobre lo acaecido en la fecha mencionada, sin que por parte de este se haya contestado a dichos requerimientos.
  Por su parte, el 18 de mayo de 2012, D. Jeremías Pelotari Tocador presentó un escrito ante el Gerente de Emergencias Sanitaria Gatunas de Castilla y León, escrito que debemos considerar de todo punto improcedente, ya que de entrada se arroga funciones que en modo alguno tiene atribuidas, al solicitar “…la apertura de EXPEDIENTE SANCIONADOR”, para después transformarlo en una denuncia contra no se sabe muy bien quien o quienes. Dicho escrito está plagado, en primer lugar, de contradicciones, pues, por un lado, afirma en el tercer párrafo  de la segunda de las alegaciones “Al no querer darme los datos…”, cuando en el primer párrafo hace constar que “…la persona con la que hablé me dio los datos necesarios…y demás datos…”, luego refiere que los datos se los dan “muy rápido”, para posteriormente reconocer que “me dio tiempo a copiarlos”, como no podía ser de otro modo, ya que según la trascripción telefónica de la conversación mantenida entre el Centro de Emergencias Sanitarias Gatunas y D. Jeremías Pelotari Tocador, la transmisión  y recepción de datos dura unos dos minutos; en segundo lugar, contiene deducciones imposibles, basadas en actuaciones imaginarias, pues, de la pretendida rapidez en la transmisión de datos, infiere que tiene como finalidad el que no pudiera recogerlos, sacando conclusiones que no tienen base objetiva alguna, ya que de lo anterior deduce, sin que pueda establecerse relación lógica alguna, que la persona que le transmite los datos “… me está considerando un completo inútil y por lo tanto me está discriminando en mi trabajo, es decir, que no sirvo para recoger un aviso telefónico…”; y por último, contiene faltas a la verdad, ya que en la tercera de las alegaciones afirma haber contestado que “si” a la pregunta de si ya habían salido los chamanes a hacer el aviso, cuando según consta en la transcripción telefónica antes mencionada, a dicha pregunta primero contesta al Gestor Sanitario “Pues no lo sé si han salido o no” y posteriormente a la Jefe de Sala de Chamanes “Pues han salido, pero no sé si para la calle Serradilla o Laberiano”, produciéndose a continuación una extraña, a la vez que, podríamos describir incongruente conversación, a la que nos referiremos más adelante. En relación con las amenazas que refiere en la cuarta alegación, estas no pueden sino calificarse también de imaginarias, no existe ningún pasaje de la transcripción telefónica, que contenga alusión alguna que pueda considerarse amenaza, pues la única referencia a lo que D. Jeremías Pelotari Tocador llama amenaza, es, más bien, la constatación de un hecho, cual es la confirmación de la Jefe de Sala de Emergencias Sanitarias Gatunas, de que se le ha puesto una incidencia por su comportamiento. Finalmente hay que reseñar el párrafo en el que califica la actuación del  personal de emergencias como de “…mala fe”, pues según consta en la transcripción telefónica, el único que actuó de mala fe fue él, ya que, entre otras cosas, a la pregunta realizada por parte de la jefe de sala que cual era su nombre, le contesta que “Brosio”, “Am Brosio”; parecido al de  “Bond”, “James Bond”, y ya sabemos que ese no era su nombre.
  Finalmente, el 22 de junio, a instancia de la propia Gerencia de Atención Primaria para Gatos se pone en conocimiento de la Gerencia de Salud de Área Gatuna los hechos mencionados y se solicita que se valore la situación creada por dicho telefonista en base a la negativa a proporcionar información a esta Gerencia así como la reiteración de incidentes que ocurren con este profesional.
  Con fecha 5 de julio de 2012, el inspector que suscribe, recibió el encargo de la Gerencia de Salud de Área Gatuna de Gatola de practicar la correspondiente “información previa” relativa a la denuncia antes mencionada.
  La documentación correspondiente a lo anteriormente expuesto se acompaña como anexo a esta información.
  2.- Actuaciones:
  En primer lugar se han realizado entrevistas con los responsables de la Gerencia de Atención Primaria Gatuna, con el fin de situar los hechos denunciados en el contexto de la unidad donde viene desempeñando sus labores de telefonista D. Jeremías Pelotari Tocador.
  Se ha recabado de dichos responsables, todos los antecedentes documentales existentes que pudieran corroborar los hechos denunciados, con el fin de realizar el oportuno seguimiento y cotejo de cada uno de ellos con los documentos aportados.
  Por el inspector que suscribe, se llevó a cabo la revisión del expediente personal del mencionado telefonista, con el fin de conocer el historial laboral del mismo, dadas las continuas referencias que, por parte de las personas entrevistadas, se hacían sobre los antecedentes de dicha persona y de los incidentes protagonizados, tal como se desprende de la documentación que acompaña esta información.
  Se procedió a recabar de la Gerencia de Emergencias Sanitarias Gatunas la transcripción de la conversación mantenida por D. Jeremías Pelotari Tocador y la propia Gerencia de Emergencias Sanitarias Gatunas en la madrugada del día 4 de abril.
  Así mismo se procedió a requerir la información pertinente y los antecedentes documentales del Coordinador del Centro de Salud Gatuna donde presta servicios como telefonista, entablando conversación telefónica tanto con el propio coordinador del Centro de Salud Gatuna, como con uno de los Chamanes de guardia el día que ocurrieron los hechos denunciados.
  Por último se procedió a citar a D. Jeremías Pelotari Tocador para que compareciera ante el inspector que suscribe el día 19 de septiembre a las 11 de la mañana, compareciendo al día siguiente, 20 de septiembre, a petición del propio telefonista. Una vez realizada la comparecencia y leída por el propio compareciente, este se negó a firmar la misma, levantándose el correspondiente “ACTA” del incidente reseñado y que se acompaña conjuntamente con la comparecencia no rubricada.
  La documentación generada por todas las actuaciones descritas, se acompaña, ordenada por las fechas que se originaron, como anexo a esta información.
  3.- Análisis y valoración de los hechos denunciados.
  Los hechos…
  Un momento –dijo Don Zacarías- y salió al exterior dándole órdenes al “rabillador” de acercarse a la cocina y le dijera al servicio doméstico que nos fueran servidas abundantes raciones de ratones coloraos a la plancha, raciones de piensos sabor “Faisán” de los que la ex ministra Doña Leire Paguín le suministró en su día y una docena de botellas de tinto “reserva del 98”. Hasta que todo lo encargado no llegue hacemos un receso, para poder hacer lo que cada uno necesite hacer, pues yo estoy haciéndome pis en mis calzoncillos pulgueros nuevos.
  Al cabo de media hora ya estaba todo dispuesto en varias mesas por el servicio doméstico y ordenó al “rabillador” que pasase al interior de la sala y se sirviese a discreción, este se disculpó cortésmente y solamente cató el vino, pues según comento debía de estar atento al trabajo encomendado y se volvió a ocupar su lugar cerrando la puerta tras sí. Los demás nos atizamos unos copazos y acto seguido la emprendimos con los ratones coloraos asados a la plancha y un par de bolas del energético pienso fabricado por el afamado alquimista y político de gran embuste Sr. Rub Al Cabra. Acto seguido Don Zacarías continuó con la lectura.
  Los hechos denunciados y objeto de esta información pueden agruparse o calificarse de la forma siguiente:
  Desobediencia notoria o manifiesta a las órdenes o instrucciones de un superior directo, mediato o inmediato, emitidas por este en el ejercicio de sus funciones.
  Esto –dijo el Gran Akila- es peor que el ejército.
  Silencio en la sala -ordenó Don Zacarías- y continuó con la lectura.
  Tal como se desprende de lo actuado, de la documentación revisada y que se acompaña como anexo de esta información, es evidente que D. Jeremías Pelotari Tocador se ha negado de forma reiterada a contestar a los requerimientos del Gerente de Atención Primaria Gatuna que, en tres ocasiones, ha solicitado información al mencionado telefonista sobre los hechos acaecidos en la madrugada del 4 de abril pasado de los que él mismo es protagonista. En la primera de ellas (20 de abril), no solo no contesta a lo que se le pide, sino que en el escrito de fecha de 26 de abril, que remite D. Jeremías Pelotari Tocador como contestación, entre otras cosas, “…insta a que a la mayor brevedad posible se remita informe muy pormenorizado”, es decir, no solo no contesta a su superior, sino que además y de forma improcedente le exige, a su vez, lo que este le demanda, a saber, un informe sobre los hechos de los que él mismo es protagonista, y en las dos ocasiones restantes, escritos de 4 de mayo y 8 de junio, ni siquiera contesta a dichos requerimientos.
  Notorio incumplimiento de sus funciones.
  Tal como se desprende de lo actuado y fundamentalmente de la transcripción de la conversación telefónica mantenida entre D. Jeremías Pelotari Tocador y el Centro de Emergencias Sanitarias para Gatos, que se acompaña como anexo de esta información, así como de la propia comparecencia, aunque esta no se haya rubricado por parte del compareciente, es evidente que D. Jeremías Pelotari Tocador, en la madrugada del día 4 de abril pasado incumplió claramente sus funciones, pues se negó en dos ocasiones a pasar la comunicación del Centro de Emergencia para Gatos a los chamanes de guardia. Así a las 3:31’32’’ del mencionado día cuatro de abril, a la petición por parte del Centro de Emergencias Gatunas para que: “Me pasa con el Chamán” D. Jeremías Pelotari Tocador contesta “No”, y seguidamente a la pregunta “No hay ningún Chamán”, él mismo contesta “Si, hay tres”, para concluir contestando a la pregunta “No me puede pasar con ninguno”, “No, en este momento no”, es decir, se niega a cumplir una de sus funciones, sin que exista argumento o razón que avale dicha negativa. Un minuto después y según consta en la mencionada trascripción. A la nueva demanda por parte del Chamán regulador del Servicio Gatuno de Emergencias, para que le pasase con algún curandero de guardia D. Jeremías Pelotari Tocador le vuelve a negar la comunicación con uno de los galenos alegando en este caso, que “En este momento no puede ser porque hay un cachorro de gato aquí que está bastante mal y están ahí atendiéndolo “  y que “…los demás están acostados, no están en su turno y para coger un aviso yo tengo todos los datos, no sé qué es lo que ustedes quieren decirme más”, es decir, vuelve a incumplir sus funciones, sin que los argumentos que utiliza como base de la negativa puedan, de ninguna manera, avalar la misma.
  A las 4: 14’ 28’’ vuelve a tener una conversación con el Gestor Sanitario para asuntos de Gatos en la que por parte de este se le demanda a D. Jeremías Pelotari Tocador la confirmación de si los Chamanes de guardia habían salido o no a atender la urgencia a la C/ Serradilla y, según consta en la trascripción de la conversación mantenida por D. Jeremías Pelotari Tocador y la mencionada Jefe de Sala del Centro de Emergencias Gatunas, cuando le pide que le confirme “…si el chamán ha salido al aviso de la C/ Serradilla…” contesta “pues han salido, pero no sé si para la C/ Serradilla o laberiano”, produciéndose a continuación una conversación de lo más extraña a la vez que, podríamos calificar de incongruente por parte de D. Jeremías Pelotari Tocador, a tenor de sus respuestas. Así a la pregunta de la Jefe de Sala de si “Tenían dos avisos”, lógica si tenemos en cuenta su contestación anterior, D. Jeremías Pelotari Tocador responde, “No nada más que uno” y a la de “Entonces cómo sabe si van a uno u otro” contesta “Porque no me lo han dicho” y a la pregunta “Pero tenían dos avisos o solo el de la C/ Serradilla contesta “solamente uno”, respondiendo la Jefe de Sala “entonces usted sabrá si han salido o no o se han ido a otro sitio diferente”, contestando por su parte “Y yo que sé. Yo los he visto que han cogido el coche, el teléfono de aquí y se han ido, una vez que han salido de aquí no sé ya a donde van”. Es decir, no solo no incumple el deber de informar adecuadamente al Centro de Emergencias, sino que, de la conversación, se desprende una evidente ausencia de lógica, cuya única finalidad es confundir al interlocutor.
  La grave desconsideración con los superiores, compañeros, subordinados o usuarios.
  Tal como se desprende de la trascripción telefónica, así de cómo de los escritos revisados y más arriba mencionados,  D. Jeremías Pelotari Tocador, mantuvo a lo largo de la madrugada del día 4 de abril una actitud desafiante y desconsiderada con el personal del Servicio de Emergencias, debiendo destacar el episodio ocurrido a las 4: 19’ 57’’, cuando, después de la conversación anterior, pregunta a la Jefe de Sala “Usted es la controladora del Centro Gatuno este”, a lo que la jefe de sala le responde ”No, no la controladora soy la Jefe de Sala de Emergencia Sanitarias Gatunas, del centro Coordinador, siendo lo anterior respondido por D. Jeremías Pelotari Tocador en estos términos, “yo, pensaba que era Usted la que ordenaba y mandaba aquí, porque ya es la tercera vez que me llama o cuarta vez”, contestando la jefe de sala “…llamaremos cuanto sea preciso”. Siendo respondido por D. Jeremías Pelotari Tocador, de la siguiente forma: “Si…si quiere me estoy aguantándola a usted hasta las ocho de la mañana”. Posteriormente dio el nombre de Brosio” a la jefe de sala de Emergencias, cuando esta le preguntó “Como se llama Usted”. Y, cuando le preguntó “Qué más”, le responde, a su vez, Am. Y “usted como se llama”, evidenciando una mala fe en la respuesta que no tiene otra finalidad que la de ocultar su verdadera identidad.
  Por último, hay que reseñar que, según se deduce, tanto del escrito de denuncia de la Gerencia de Emergencias Gatunas de fecha de 11 del pasado mes de abril, como de la conversación entre el chamán regulador y el personal del Soporte Vital Básico (SVB) EL MENCIONADO DÍA 4 DE ABRIL, NO ES LA PRIMERA VEZ QUE HA HABIDO ALGUNA INCIDENCIA CON LA FORMA DE PROCEDER DE D. Jeremías Pelotari Tocador en su relación con la Gerencia de Emergencias Sanitarias Gatunas. Así, en el mencionado escrito, se dice textualmente: “Puesto que el hecho que paso a exponer…se ha repetido en varias ocasiones…”, para, posteriormente remarcar que “la incidencia, que insisto no es la primera…”, y finalmente reiterar que “…el incidente, que por no ser el primero, y con la misma persona…”. Por su parte, en la referida conversación, al personal del SVB  no le extraña nada cuando el chamán regulador le relata la conversación mantenida con D. Jeremías Pelotari Tocador, y posteriormente le identifica, sin lugar a duda, pues cuando el chamán regulador dice que “…ha hablado con un administrativo o  telefonista”. El SVB confirma “El Telefonista”, poniéndole nombre “No, D. Jeremías”, cuando le pregunta “¿Sabes cómo se llama el telefonista que está hoy de noche?, ¿Brosio puede ser?
  4.- Conclusiones
  Tras las actuaciones practicadas, el inspector que suscribe, entiende que pueden concurrir en D. Jeremías Pelotari tocador, la autoría de las siguientes faltas disciplinarias:
  Dos faltas muy graves de las contenidas en el artículo 72.2.f y 72.2. g) de la Ley 55/2003 de 16 de diciembre por la que se aprueba el Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud Gatunos, a saber:
  1ª.- Desobediencia notoria o manifiesta a las órdenes o instrucciones de un superior directo, mediato o inmediato, emitidas por este en el ejercicio de sus funciones.
  2ª.- Notorio incumplimiento de sus funciones o de las normas reguladoras del funcionamiento de los servicio, y una falta grave, contenida en el Artículo 72.3.d, de la Ley 55/2003 de 16 de diciembre por la que se aprueba el Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud Gatunos, a saber;
  1ª.- La grave desconsideración con los superiores, compañeros, subordinados o usuarios.
  A lo anteriormente expuesto, hay que añadir que, varios de los hechos objeto de esta valoración, tienen la consideración y han de calificarse de reincidentes.
  5.- Propuesta
  Las conductas descritas a lo largo de esta información, si se considera oportuno, pueden motivar la iniciación de actuaciones disciplinarias con la valoración que determine el órgano instructor que se designe al efecto.
Gatola 27 de septiembre de 2012

EL INSPECTOR DE SERVICIOS

Fdo.: Sam Casablanca Falsificador

  Algo que quiera aclararnos sobre esto Don Jeremías, de forma muy breve, pues voy a continuar con la lectura en lo que me atice un par de copas y unos piensos “faisán”.
  Si –contesto este- lo que más me jode es que me toquen las pelotas y cuando eso ocurre, hago honor a mis apellidos, tal y como me enseñó mi padre.
  Sin más comenzó a leer de nuevo:
ACTA

  Para hacer constar que siendo las 12 horas y diecinueve minutos del día 20 de septiembre de 2012, ha comparecido D. Jeremías Pelotari Tocador, contestó a las preguntas realizadas por el inspector de servicios que esto suscribe y que, una vez terminada la citada comparecencia se negó a firmar la misma.
  Y para que conste se levanta la presente ACTA que firman junto al inspector actuante, el propio compareciente y la vigilante de seguridad.
  Yo, Don Zacarías Moro Moro, os confirmo que hay tres firmas ilegibles. Doy fe.
  Doy comienzo a leer al interrogatorio -continuó- al que fue sometido Don Jeremías por Sam Casablanca Falsificador, ánimo escribano que ya terminamos por hoy.
  Menos cachondeo –dije- que una cosa es leer y otra escribir, además antes de seguir déjeme que me remoje el gaznate con una copa de reserva, pues de tanto escribir es lo único que tengo un poco reseco y sin más me aticé un copazo que por el sabor me pareció un vino bendito.
  Puede comenzar a leer y comenzó diciendo:
  En Gatola siendo las 11 horas del día 20 de septiembre de 2012, previamente citado para el día 19 y modificada la fecha a petición del interesado, comparece ante el inspector de servicios gatunos Don Sam Casablanca, Don Jeremías Pelotari Tocador, telefonista de uno de los Centros de Salud de Gatola, quien informado del objeto de la presente comparecencia, a las preguntas realizadas, responde lo que sigue:
  Protesto –dijo Don Jeremías- ese cabrón en vez de informarme, se dedicó a atender una llamada telefónica en la cual le preguntaron si me había presentado a la entrevista, llamada realizada por otro cornudo que en esa gerencia hay, que más que un gato cornudo es un gato venado de la cabeza, por la cornamenta que en ella porta.
  Le recuerdo Don Jeremías –dijo Don Zacarías- que está prohibido interrumpir las lecturas a no ser por “catástrofes naturales de fuerza mayor”, así es que se tranquilice, no haga honor a sus apellidos y tiempo tendrá, en el momento oportuno, de hacer ante nosotros las consideraciones que estime oportunas.
  Continúo con la lectura.
  Preguntado: ¿Desde cuándo viene desempeñando sus labores como telefonista en el actual centro en el que ahora trabaja?
  Respuesta: Mis labores las presto últimamente en mi casa, pues mi Señora Gata de nombre Flora y de apellidos, los clásicos: Si se la meto chilla Si se la saco llora, me ha parido una camada de seis cachorritos que son una delicia y de momento soy yo quien desempeña las labores en casa.  En cuanto al trabajo, lo llevo desempeñando desde el primer día que comencé a hacerlo, ni un segundo antes ni un segundo después.
  Preguntado: ¿Cuáles son sus funciones en relación con las llamadas de Emergencias Gatunas?
  Respuesta: Las que marca la Ley.
  Preguntado: ¿Existe algún registro documental de las actividades que desarrollan los telefonistas y más concretamente en su relación laboral con los servicios de emergencias gatunas?
  Respuesta: Yo no llevo ningún tipo de registro, en todo caso si ellos lo llevan debe preguntárselo a ellos, pues lo deben saber mejor que yo.
  Un momento Don Zacarías –dije- lea Usted más despacio, que el vino le debe de haber desatado la lengua.
  O a ti te ha retrotraído la mente -me contestó- sustituye la palabra pregunta por una P y la palabra respuesta por una R y veras como adelantas en la escritura. En todo caso es que trato de superar la velocidad de la luz.
  P: El día 4 de abril de 2012. ¿En qué turno trabajó Usted?
  R: En el que me marca la Ley para ese día.
  P: Cuando realiza sus turnos. ¿Donde está su ubicación habitual?
  R: En una especie de perrera, en la que se encuentran instalados los teléfonos.
  P: ¿Recuerda qué gatos-chamanes y aprendices de chamanes de ese mismo Centro de Salud Gatuna estuvo con Usted ese día y en ese turno?
  -Estuvo Don Zacarías –pregunté- o estuvieron.
  -Es que estás poniendo en duda de que no sé leer -me contestó-, copia las cosas tal y como te las leo y nos ordenó remojarnos el gaznate con otro copazo de vino, beban que la bodega la tengo bien surtida.
  R: En relación con esta pregunta pongo en tu conocimiento que en la Ley 55/2003 de 16 de diciembre por la que se aprueba el Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud Gatunos, ese que parece que conoces muy bien, en su Artículo 19, en el que están recogidos mis deberes de funcionario, en su apartado j) dice: Mantener la debida reserva y confidencialidad de la información y documentación relativa a los Centros Sanitarios y de la de los usuarios obtenida, o a la que tenga acceso en el ejercicio de sus funciones.
  Por lo tanto y acogiéndome a dicho artículo, eso debe usted pedirlo en el lugar adecuado, pues yo no puedo proporcionársela, pues vulneraría la Ley.
  P: Según consta en un escrito de fecha 11 de abril pasado que fue remitido a la Gerencia Gatuna de Atención Primaria por la Gerencia Gatuna de Emergencias Sanitarias, el día 4 del mismo mes de abril, hubo una llamada del Centro Gatuno de Emergencias Sanitarias al Centro Gatuno donde usted presta servicios que no fue debidamente atendida por Usted. De acuerdo con el mencionado escrito, Ud. se negó a pasar una llamada a uno de los tres chamanes de guardia, y posteriormente, tampoco contestó debidamente las reiteradas preguntas del mencionado Centro de Emergencia Gatunas acerca de si se estaba o no atendiendo la urgencia comunicada, ni que finalmente, la misma se hubiera atendido, identificándose ante el Centro Gatuno de Emergencias como Am Brosio. ¿Tiene algo que alegar?
  R: Me remito al artículo 19 del Estatuto Marco que trata de mis deberes, que ya le he indicado anteriormente y que además en su apartado ñ) dice: Ser identificado por su nombre y categoría profesional por los usuarios del Sistema   Nacional de Salud Gatuno.
  Por lo tanto no tengo la obligación de identificarme ante nadie y menos por teléfono y en todo caso yo no tengo que demostrar nada, eres tú quien tienes que demostrar todo, ponme una Ley encima de la mesa en la que diga que estoy obligado a identificarme por teléfono ante cualquier pela gatos, sea quien sea y le digo más, las Leyes en cuanto a los Funcionarios Gatunos parecen estar hechas por La Santa Inquisición.
  P: Según consta en la trascripción de la conversación mantenida por Usted, y el Gestor Sanitario del Centro de Emergencia Gatunas, a las 3:31’32’’ del mencionado día 4 de abril, a la petición por parte de este para que: “me pasa con el chamán” usted contesta “No”, y seguidamente a la pregunta “No hay ningún chaman”, Ud. Contesta “sí, hay tres”, para concluir contestando a la pregunta “No me puede pasar con ninguno”, “No, en este momento no”. ¿No considera Ud. lo anteriormente expuesto una negativa sin argumento alguno?, ¿Cree Ud. adecuada esa negativa?, ¿Tiene algo que alegar?
  R: Si, en ese momento había dos chamanes acostados y una de los chamanes estaba atendiendo a un cachorro que tenía una herida de bastante consideración en la cabeza y tenemos absolutamente prohibido, de palabra, el molestar a los chamanes que están dormidos, porque tienen dividida toda la jornada laboral en turnos. Hay tres turnos:
  1.- Al comenzar la jornada de guardia se reparten el horario de quien va a descansar en cada hora y qué es lo que van a hacer durante el horario del día y de la noche. Es decir comienzan repartiéndose el descanso, no el trabajo.
  2.- El turno uno comienza pasando consulta.
  3.- El turno dos está para hacer los domicilios, si los hay y el turno tres está de descanso.
  4.- Durante la siguiente hora de la jornada laboral, tanto chamanes como aprendices de chamanes rotan, pues los/as aprendices de chamanes también están incluidos en la CASTA y los que antes estaban pasando consulta, pasan a atender los domicilios, si los hubiera y el segundo turno, los que antes estaban para atender los domicilios, pasan a su hora de descanso y el/la chamán y el/la aprendiz de chamán que han estado descansando, es decir, que no trabajaban en esa hora, aunque sí la cobran, pasan a atender las consultas que haya durante una hora y así van rotando durante todo el día.
  Este horario dura hasta las 00 horas, a partir de este momento y hasta las dos horas y cuarenta minutos, de la madrugada, el chamán que haya tenido el turno uno citado, tiene que hacer los domicilios y además atender todo lo que llegue al servicio de urgencias. Todos los demás duermen.
  A partir de las dos horas y cuarenta minutos de la madrugada y hasta las cinco y veinte minutos de la madrugada, pasan a realizar todos los servicios anteriormente citados el/la chamán y el aprendiz/a de chamán  que durante el día hayan realizado el turno número dos, y los demás duermen, desde que estos terminan su turno, es decir, a las cinco horas y veinte minutos y hasta el fin de la guardia pasan a realizar todos los servicios que haya durante el citado horario el/la chamán y el aprendiz/a de chamán que les haya correspondido el turno número tres. Que durante la noche no va nadie, duermen todos como lirones, lo mejor de toda la noche es la sinfonía que dan con los ronquidos, digna de ser escrita por cualquier compositor de los mejores que se puedan encontrar en la historia de la música, por citarle alguno: Beethoven, Mozart, Bach. A mí en concreto al oírla solamente me dan bostezos, pues al no pertenecer a la Casta, no tengo derecho a dormir.
  Todo esto lo conoce el director provincial de chamanes Sr. Porrino, porque se lo comuniqué verbalmente delante del actual Gerente de Atención Primaria Gatuna, cuando este ocupaba el cargo de Director Gatuno de Gestión. La respuesta del Sr. Porrino a esto fue: “La Casta es la Casta”, con todos sus privilegios, para rematar la faena diciendo: “Eso es organización interna”.
  P: Un minuto después y según consta en la mencionada trascripción, a la nueva pregunta, ya por parte del chamán regulador del servicio de emergencias gatunas, para que se le pasase con algún chamán de guardia Ud. le vuelve a negar la comunicación con uno de los chamanes alegando en este caso, que “En este momento no puede ser, porque hay un cachorro aquí que está bastante mal y el chamán de turno está ahí atendiéndolo” y que los demás están acostados, no están en su turno y para coger un aviso del que ya tengo todos los datos, no sé qué es lo que ustedes quieren decirme más”. ¿Cree adecuada la respuesta?, ¿Tiene algo que alegar?
  R: No recuerdo más, pero sí creo adecuada y acertada la respuesta.
  P: ¿A qué se refiere con que”…no están en su turno…”, si con anterioridad y en la misma conversación a las 3:31’32’’ y a la misma pregunta dice que había tres chamanes de guardia?
  R: Ya he explicado cómo funciona la organización interna de La Casta de los chamanes y sus privilegios en los servicios de urgencias gatunas. Durante la noche uno trabaja en su correspondiente turno y los otros dos se tocan los cojones o la breva. Esto mismo hacen los aprendices/as de chaman.
  P.- Entonces según Ud. ¿Es habitual que los chamanes de guardia establezcan turnos? y cuando están fuera de turno no ATIENDAN LAS URGENCIAS.
  R: Cosas de La Casta de los chamanes. ASÍ ES.
  P: ¿Entonces por qué no les pasó la llamada a los que, según Ud. estaban durmiendo?, ¿Tiene alguna orden en ese sentido?, ¿Fue una iniciativa suya?
  R: Es una orden de los chamanes que están allí.
  P: ¿Esta orden de los chamanes está reflejada documentalmente?
  R: Un chaman es un poco más listo que tú, o es que crees que son tan majaderos para dar esa orden por escrito.
  P: ¿Cuando los chamanes de guardia salen a atender una urgencia domiciliaria no queda constancia de su salida o se lo comunican?
  R: Queda reflejado en el libro de registro de las personas que son atendidas, bien en el servicio de urgencias o en su domicilio. Se le da la llave del coche,  y el papel donde consta la dirección y los datos del gato que tienen que atender, pero normalmente lo cogen ellos, tanto la llave del coche como la dirección y los demás datos, pues una vez tomada nota de estos, se deja todo encima de la mesa que en la perrera existe.
  P: ¿Dónde se custodian las llaves de los vehículos que utiliza el chamán para realizar los avisos domiciliarios?
  R: En el cajón de la mesa que en la perrera del telefonista hay.
  P: Entonces, ¿El telefonista de turno, dada su ubicación y el hecho de ser el depositario de las llaves de los vehículos, necesariamente ha de conocer, en un momento determinado, si el gato chamán se ha desplazado o no?
  R: Si, pero una vez que sale y se marcha, yo no puedo garantizar a donde va, pues, hasta a tomar copas, ha habido más de uno que ha ido, incluidos clubs de alterne.
  P: A las 4:14’28’’ vuelve a tener una conversación con el Gestor Sanitario Gatuno del Centro de Emergencias en la que por parte de este le demanda a Ud. la confirmación de si los chamanes de guardia han salido a atender el aviso que Ud. no quiso pasarles de inmediato y Ud. vuelve a contestar que no lo sabía. Según consta en la trascripción de la conversación mantenida por Ud. y el Gestor Sanitario, a la pregunta de éste sobre si “…habían salido los chamanes a la C/ Serradilla…” Ud. respondió “Pues no lo sé si han salido o no” ¿No lo sabía o no se lo quiso decir?
  R: Esa trascripción no refleja todo el contenido de lo hablado en ese momento.
  P: Pero según ha dicho anteriormente los chamanes cuando salen a atender una urgencia domiciliaria se lo comunican al telefonista de turno, es decir, a Ud. ese día, y queda constancia. Entonces sí sabía que habían salido y, por tanto no se lo quiso decir ¿Por qué?, ¿Tiene algo que alegar?
  R: Sí, yo no he venido aquí a dar clases de Derecho, pues no soy experto en dicha materia, pero por Ley tengo prohibido dar datos relacionados con la actividad que en el Centro Gatuno ocurra y por supuesto no fui a supervisar el libro de registro para ver si había quedado constancia o no de si habían salido a hacer el aviso o no habían salido, ese no es mi trabajo.
  REGUNTADO: Así mismo a las 4:19’57’’, tampoco contestó de forma adecuada a la jefe de sala del Centro de Emergencias, quien, después de identificarse como tal, le preguntó si los chamanes habían salido o no a atender la urgencia a la C/ Serradilla y según consta en la trascripción de la conversación mantenida por Ud. y la mencionada Jefe de Sala del Centro de Emergencias, cuando le pide que le confirme “…si el chamán ha salido al aviso…” Ud. contesta “Pues han salido, pero yo no sé si a la C/ Serradilla o laberiano”, produciéndose a continuación una conversación de lo más extraña a la vez que, podríamos calificar de incongruente por su parte, a tenor de sus respuestas. Así a la pregunta, de la jefe de sala, de si tenían dos avisos o solo el de la C/ Serradilla, lógica si tenemos en cuenta su contestación anterior, Ud. responde “No nada más que uno” y a la de “Entonces como sabe si van a uno u otro”, contesta “Porque no me lo han dicho”, respondiendo la jefe de sala “Entonces usted sabrá si han salido o no o se han ido a otro sitio diferente” contestando por su parte ¡Ah¡ y yo que sé. Yo los he visto que han cogido el coche, el teléfono de aquí y se han ido, una vez que han salido de aquí no sé donde van”. ¿Tiene algo que alegar?
  Don Zacarías –dije- reguntado o preguntado.
  Aquí pone reguntado o lo pones en duda, me contestó.
  R: Ni reguntado, ni rejuntado. Felizmente casado con mí gata Flora.
  P: Antes ha dicho Usted que existe un registro de actividades y que los chamanes cuando salen a atender una urgencia domiciliaria se lo comunican al telefonista de turno, es decir, a Ud. ese día, y que queda constancia. Además también ha dicho que es el telefonista ubicado en la perrera que a la entrada hay, en este caso Ud., es el que custodia y les entrega las llaves de los vehículos que utilizan en los desplazamientos a los domicilios. Entonces sí sabía que habían salido y a donde. ¿Porqué le dijo a la jefe de sala que no lo sabía?
  R: Yo le he contestado que cuando han salido me han comunicado que se iban a la C/ Serradilla a hacer el aviso, pero, una vez que han salido del centro no le puedo garantizar donde van, o es que te crees que yo soy adivino.
  P: ¿Pero eso no es lo que figura en la trascripción telefónica?
  R: Esa trascripción telefónica no está ni completa ni firmada por el gato o gata que la haya hecho y no me sirve para nada, hasta se la puede haber inventado alguien. ¿Has sido tú Sam?
  P: ¿Su nombre completo es Jeremías Pelotari Tocador?
  R: Si, aunque soy más conocido por “El Gran Tocador de Pelotas”.
  Reguntado: Entonces ¿Porqué dio el nombre de Am Brosio a la jefe de sala de emergencias gatunas cuando le preguntó “Cómo se llama Ud.”?, y porqué, cuando posteriormente esta le preguntó “Qué más”, Ud. le responde a su vez, con esta pregunta: “Eh”. ¿Y usted cómo se llama?
  R: Yo, también tengo derecho a preguntar cerdo. No obstante te repito, que ni reguntado ni rejuntado, casado con la Gata Flora.
  P: Según los escritos que obran en nuestro poder, Ud. ha incumplido de forma clara y reiterada los requerimientos de un superior, concretamente del Gerente de Atención Primaria Gatuna que, en tres ocasiones, le ha instado para que le informara de los incidentes acontecidos durante la noche del pasado cuatro de abril. Así en la primera ocasión en que se le requirió dicha información, 20 de Abril de 2012, Ud. no solo no contesta a lo que se le pide, sino en el escrito que remite con fecha 26 de Abril, entre otras cosas,”…insta que a la mayor brevedad posible se remita informe muy pormenorizado”, es decir, no solo no contesta a su superior, sino que además y de forma improcedente le exige, a su vez, lo que este le demanda, a saber, un informe sobre los hechos de los que usted mismo es protagonista, y en las dos ocasiones restantes, escritos del 4 de mayo y 8 de junio, ni siquiera contesta a dichos requerimientos. ¿Tiene algo que alegar?
  R: Los dos escritos de 4 de mayo y 8 de junio no los he recibido. Respecto a la contestación del primero de ellos, el escrito iba dirigido al Coordinador del Centro Gatuno, no me fue entregado, solamente me comunicó una de las administrativos que había recibido orden del coordinador de comunicarme que había recibido un escrito del Gerente de Atención Primaria para Gatos, para que contestase con relación a una llamada del Centro Coordinador de Emergencias Gatunas producida sobre las 3 horas 48 minutos, pero en ningún momento se me proporcionó el escrito remitido por el Gerente al coordinador y tampoco el escrito enviado por el Gato Director Gerente de la Gerencia gatuna de Emergencias, de ahí mi respuesta pidiendo que me dijera de qué se me denunciaba o acusaba, puesto que si no lo hacía estaba incumpliendo el Articulo 24 de la Constitución en sus puntos uno y dos.
  Así es que lo único que reclamé fueron mis derechos. Derechos que el cornudo que manda en Atención Primaria siempre me deniega, tanto este como todos los demás que pido.
  P: Sin embargo, el 18 de mayo de 2012 UD. PRESENTÓ UN ESCRITO ante el Gerente de Emergencias Sanitarias para Gatos de Castilla y León, escrito que debemos considerar de todo punto improcedente, pues de entrada se arroga funciones que en modo alguno tiene atribuidas, al solicitar “…la apertura de expediente sancionador”, para después transformarlo en una denuncia contra no se sabe muy bien quién o quiénes. Dicho escrito está plagado, en primer lugar, de contradicciones, pues, por un lado, afirma en el tercer párrafo de la segunda de las alegaciones “Al no querer darme los datos…”, cuando en el primer párrafo hace constar que “…la gata con la que hablé me dio los datos necesarios…y demás datos…”, luego refiere que los datos se los da “muy rápido”, para posteriormente reconocer que “me dio tiempo a copiarlos”, como no podía ser de otro modo, ya que según la trascripción telefónica la recepción de datos dura unos dos minutos; en segundo lugar, contiene deducciones imposibles, basadas en actuaciones imaginarias, pues, de la pretendida rapidez en la transmisión de datos, infiere que tiene como finalidad el que Ud. no pudiera recogerlos, sacando de todo ello conclusiones que no tienen base objetiva alguna, ya que de lo anterior deduce, sin que pueda establecerse relación ni lógica ni cierta, que la persona que le transmite los datos “…me está considerando un completo inútil y por lo tanto me está discriminando en mi trabajo, es decir, que no sirvo para recoger un aviso telefónico…”, y en tercer lugar, contiene faltas a la verdad, pues, en la tercera de las alegaciones, afirma haber contestado que “sí” a la pregunta de si ya habían salido los chamanes a hacer el aviso, cuando según consta en la trascripción telefónica, a dicha pregunta primero contesta al Gestor Sanitario Gatuno “Pues no lo sé si han salido a hacer el aviso o no” y posteriormente a la jefe de sala “Pues han salido, pero no sé si para la C/ Serradilla o laberiano”, produciéndose a continuación la extraña, a la vez que, podríamos describir incongruente esta conversación, que ya ha quedado reflejada con anterioridad en esta comparecencia. En relación con la amenaza que refiere en la cuarta alegación, estas no pueden sino calificarse también de imaginarias, no existe ningún pasaje de la transcripción telefónica que contenga alusión alguna que pueda considerarse amenaza, pues la única referencia a lo que Ud. llama amenaza, es, más bien, la constatación de un hecho, cual es la confirmación por parte de la jefe de sala de que se le ha puesto una incidencia por su comportamiento. Finalmente hay que reseñar el párrafo en el que Ud. califica la actuación del personal gatuno de emergencias como “…de mala fe”, ya que entre otras cosas y citando solo lo más destacado, a la pregunta realizada por parte de la jefa de sala de ¿cómo se llama Ud.?, Ud. responde Brosio, “Am Brosio”, y ya sabemos que ese no es su verdadero nombre. ¿Tiene algo que alegar a todo lo expuesto?
  R: Tú, escuerzo, yo hago y dirijo escritos a quien me sale de las pelotas. ¿Quién eres tú para decirme lo que yo, Don Jeremías Pelotari Tocador, puedo hacer o no puedo hacer? Con el discurso tan largo que me has soltado y que ya ha quedado contestado en preguntas anteriores, me ha parecido o eso al menos creo recordar, que en un momento dado me decías no se qué de algo que me quieres chupar, si no es así corrígeme, pero si es así ve poniéndote de rodillas. No tengo que añadir nada más.
  Un momento dijo -Jeremías- se interrumpe la lectura, pues aquí se dio una “catástrofe natural de fuerza mayor”, os explico, ante esta respuesta le entró un temblor por todo su cuerpo que parecía que tenía el baile de San Vito o enfermedad de Huntington y comenzó a teclear letras en el teclado del ordenador al menos durante cinco minutos. Parecía en esa actitud un autentico pianista. Me ofrecí voluntario para llamar al Servicio de Emergencias Gatunas y balbuceando me dijo que no, que ya se le pasaba.
  Otros diez minutos tardó en borrar lo malamente tecleado.
  P: ¿Ha tenido otros episodios parecidos, es decir, le consta que se hayan recibido quejas o denuncias por actuaciones similares tanto del Centro Gatuno de Emergencias o de algún otro usuario del Centro?
  R: Para episodios el que acabas de pasar tú, escuerzo. En mi expediente consta al menos una mención honorífica, en base a que un paciente dirigió una carta al Gerente de Atención Primaria para Gatos, el cual me hizo llegar una fotocopia de la misma. La única que tengo fue hace bastante tiempo de un paciente que me dijo, ante la tardanza en ser atendido por los chamanes, que despertara, que estaba dormido, al mismo tiempo que tocaba las palmas y gritaba que su madre se moría, sobre esto, pasados 19 días, me denunció, porque según él le había contestado que: “cuando me viera por la calle que me tocase las palmas si tenía los cojones bien puestos”. Comentario que en ningún momento realicé, no por falta de ganas, sino por respeto a los demás pacientes y a su anciana madre.
  P: ¿Desea añadir alguna otra manifestación o añadir algo?
  R: No.
  En prueba de conformidad, leída la presente declaración por el compareciente y encontrándola conforme con lo manifestado, firma la misma en unión del Inspector de Servicios Gatunos en el lugar y fecha que figura en el encabezamiento, haciéndole entrega de la copia solicitada.
  Esta declaración no está firmada por nadie –dijo Don Zacarías- o yo al menos no encuentro las firmas.
  Le recuerdo Don Zacarías –dije- que al principio del capítulo ha leído Usted un ACTA que se levanta por que Don Jeremías, se negó a firmar, lo que este escuerzo falsificador dice en su escrito que declaró.
  Acto seguido –Don Zacarías- me preguntó: ¿Escribano que has puesto, trascripción o transcripción, en las notas que has tomado?
  Tal y como se ha leído, trascripción. Muy bien, pero si alguna vez veis a este sapo por la calle decidle: “que se escribe transcripción”, del latín transcríbere.
  Yo, Don Zacarías Moro Moro confirmo que lo aquí copiado por el medio escribano de “El Encinar” coincide fielmente con la lectura que he realizado. Doy fe.
  Continuo leyendo, escribano, “…copia…”.
  Un momento, este folio que os quería leer y os lo leeré comienza como el anterior hasta llegar a la pregunta:
  P: ¿Desea añadir alguna otra manifestación o añadir algo?
  La respuesta es DIFERENTE A LA DADA ANTERIORMENTE.
  La respuesta que ahora hay dice:
  R.- Que a la pregunta de cómo se llamaba, recibida desde el Centro de Emergencias Gatunas y que contesté Brosio, Am brosio, fue debido a que pensé que me preguntaba por el nombre del paciente.
  Sigue con lo de, en prueba de conformidad..., pero tampoco está esto firmado.
  Akila –dijo Don Zacarías- mañana me tienes preparado un informe completo de esta lectura, donde de forma muy pormenorizada nos explicarás como se llama esto en Derecho, con arreglo a la Ley actualmente vigente y tú Jeremías, que hoy me has demostrado que más que un gato, eres un autentico “león de pelo en pecho”, nos dirás cual de las dos respuestas que diste fue la correcta.
  Seguro que, por la “somnolencia” que tengo, hoy hay tormenta.
  Por hoy y después que terminemos con el vino y Akila coma los ratones “coloraos” que restan en las bandejas, para que le den la sabiduría necesaria para explicar esto en sus debidos términos, abandonamos la sala de video conferencias y que el “rabillador” diga al servicio doméstico que esto necesita una esmerada limpieza.
  Comunica esto al citado “rabillador” Jeremías, hazme este favor y que lo transmita inmediatamente al personal de limpieza.
  Don Zacarías –dije- a primera hora de la mañana y por correo nocturno de la empresa Airborne Express, he recibido dos ejemplares de la Biblia en verso del traductor estadounidense Everett Fox que me han costado más de 1200 euros y que he puesto de mi bolsillo, por lo que desearía que me fueran devueltos y se cargaran a la explotación de cerdos ibéricos y ovejas merinas.
  Miraré a ver qué puedo hacer, pero recuerda que yo te dije que te hicieras con un ejemplar, pero no dos, por lo tanto la mitad de esos 1200 euros corren de tu cuenta.
  En vista de esto –le contesté- yo me hago cargo de la totalidad, pero las Biblias son de mi propiedad.
  Es lo mejor que te he oído decir en mucho tiempo, son de tu propiedad y puedes disponer de las dos Biblias como mejor te parezca. Incluso puedes memorizarlas, con una de ellas que memorices puede que sea suficiente.


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